Gratitud y leyes cósmicas

Hay una ley universal: si no siembras, no recoges.

Pero una mayoría de madres y padres egocéntricos, neuróticos, sin amor, pretenden ser amados por sus hijos sin haberlos amado nunca. O creyendo que con sólo alimentarlos, vestirlos y otras prestaciones obligatorias o canjeables por dinero ya fue suficiente.

Hoy exigen "gratitud" a cambio de casi nada... y sólo obtienen de sus hijos frialdad o hipocresía. O el disgusto de sus enojosos trastornos psicológicos.

Y es que estas madres y padres fallidos ignoran que nadie escapa de las inexorables leyes de la naturaleza.

© JOSÉ LUIS CANO GIL
Psicoterapeuta y Escritor
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