Fraudes de amor

Cuando alguien dice a un neurótico que "tus padres te amaron pero 'no supieron' demostrarlo", o bien "tus padres te descuidaron porque 'trabajaron durísimo para que no te faltase de nada' ", etc., podemos estar seguros de que miente.

Para el niño no hay ninguna diferencia entre el amor invisible y el amor inexistente. Y descuidar a los hijos por cualquier motivo no es sino subordinarlos a otros intereses incompatibles con su crianza.

Los niños no se alimentan de palabras, promesas, ausencias, sacrificios, regalos o billetes de banco. Sólo pueden metabolizar la presencia atenta, cuidadora y afectuosa de sus padres.

© JOSÉ LUIS CANO GIL
Psicoterapeuta y Escritor
Se permite reproducir el texto indicando el autor y/o enlace.