Babel

Podemos decir o informar de cosas (datos, hechos) a otras personas, pero no podemos "comunicarles" (transferirles, hacerles sentir y entender) cualquier idea o experiencia cuyas semillas no estén ya presentes en ellas. Sencillamente no nos comprenderán. No empatizarán con nosotros. Carecen de los "receptores" adecuados para ello, que sólo se desarrollan a partir de temperamentos, neurosis y vivencias afines a las nuestras. En otras palabras, no podemos "concienciar" o convencer a nadie. Sólo podemos recordarles lo que de algún modo, consciente o inconscientemente, ya saben. Celebrar con ellos nuestra visión común.

Por eso el mundo es una babel de desacuerdos. Y la "comunicación humana" es, en el fondo, un sueño.

© JOSÉ LUIS CANO GIL
Psicoterapeuta y Escritor
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