Psicoterapia infantil

No puedo decir que, en general, simpatice con la psicoterapia "infantil". ¿Los niños se trastornan a causa de sus malas crianzas y son ellos, y no los padres, quienes deben acudir a terapia? No es racional.

Los terapeutas debemos decidir al servicio de quién trabajamos: ¿de las personas que sufren, o de las que financian las terapias? Es decir, ¿de qué lado estamos? Y también debemos elegir nuestra función: ¿aliviar a las víctimas, o sólo someterlas mejor ("readaptarlas") a las expectativas sociofamiliares? Todo esto es especialmente crítico, en mi opinión, en las terapias infantiles.

Para mí, la honestidad y eficacia de una psicoterapia se mide por su capacidad de responder "SÍ" a las necesidades intrínsecas de los pacientes:

¿Me respetas?
¿Me comprendes?
¿Me ayudas?
¿Me defiendes?