No me destruyas, mamá

Si tu madre es muy dominante y te riñe en absolutamente todo, ¿qué sucederá? Muy sencillo: si eres chico, serás también dominante y no soportarás las libertades de tu mujer, que quizá te deje. Si eres chica, serás también dominante y quizá él se marche. Las consecuencias las pagarán vuestros hijos.

Si tu madre, además o en vez de lo anterior, te agrede e intimida sin tregua, ¿qué pasará? Muy fácil: si eres chico, temerás también a tu mujer y serás su títere. Si eres chica, podrás ser su perfecta maltratada. Las consecuencias también las pagarán vuestros hijos.

Si tu madre, además o en vez de lo anterior, es terriblemente absorbente, simbiótica, incluso incestuosa contigo, ¿que ocurrirá? Muy simple: tanto si eres chico como chica, nunca te atreverás a desvincularte de ella. Renunciarás a buscar tu propia pareja. Tu única opción inconsciente será 'enamorarte' de ti mismo/a y de tus espejos (elección homosexual).

Si tu madre, además o en vez de lo anterior, odia a tu padre, o te abandona a sus abusos, o colabora con él, o se deja destruir por él ante tus ojos, o te ignora por completo, o simplemente es una "mezcla" de todo lo expuesto, ¿cuál será el resultado? Lo irremediable: sufrirás trastornos neuróticos, amorosos o de personalidad el resto de tu vida. Y tus hijos pagarán las consecuencias.

Pero si tu madre es una mujer serena, cariñosa y capaz de cuidar de ti sin volcarte sus miserias, ¿qué pasará? Elemental: ¡te habrá tocado la Fortuna! A pesar de las dificultades, podrás afrontar la vida con toda la fuerza innata que tu madre supo respetar. Interiorizarás también su mirada serena, cariñosa y respetuosa frente a los demás. Y sabrás que todo eso tiene un nombre: AMOR.