¿Curan los "gatitos"?

Leo por ahí una opinión profesional: "Si controlas tu pensamiento, controlas tus emociones".  Lo que equivale a decir: "Si sufres por tus graves traumas emocionales, visualiza unos gatitos". ¿Así? ¿Tan fácil? Parece que, tras la represión/maltrato de los padres, llega a veces la represión/maltrato de algunos terapeutas.

Creo que todas las terapias basadas en el (supuesto) poder del pensamiento, el "todo es según te lo tomes", la infatigable "positividad", etc., derivan de la ignorancia o negación de lo inconsciente (es decir, lo no-consciente). Y ¿quién puede dominar las emociones y conflictos que no conoce? Semejante absurdo voluntarista puede ser útil para pequeños problemas o como filosofía de vida, pero no para abordar las graves secuelas neuróticas de los grandes traumas y maltratos. Simplemente, no se puede extraer clavos con destornilladores.

Si el pensamiento tuviese el más mínimo poder, el mundo iría como una seda, dada la infinita cantidad de ideales, valores y estrategias bienintencionadas con que pretendemos "mejorarlo". Pero los resultados son exactamente los contrarios. ¿Aún no hemos aprendido que no son los pensamientos, sino el corazón, lo inconsciente, la locura, los motores del mundo?