Cuando el psicópata es... el terapeuta

En mi opinión, cualquier profesional que se atreva a  diagnosticar / estigmatizar a un niño de 5 años con la etiqueta de "psicópata", sin analizar a su familia ni mucho menos protegerlo de ésta, sólo está perpetuando el maltrato infantil y contribuyendo a la demolición de la Psicología.

La Psicología está, por naturaleza, al servicio de los sufrientes que solicitan voluntariamente su ayuda. Pero algunos terapeutas, a sueldo de algunos clientes (y/o de la sociedad en general) se dedican a vender "diagnósticos" (de psicopatía u otros) sobre terceras personas (menores o adultas) que no han solicitado tal ayuda, ni la desean, ni a menudo -en el caso de los niños- la necesitan. Y esto supone, a mi entender, una profunda perversión ética de la Psicología.

Cuando esta disciplina, en efecto, dejando de estar al servicio de la salud psicológica de quienes la piden, trabaja simple y mercenariamente para quienes pagan por detectar, señalar y controlar a otras personas, ya no es psicología, sino Policía encubierta. Instrumento de vigilancia social. Una garra más de nuestra sociedad cada vez más totalitaria.