Sobre psicópatas (mi opinión)

No comparto el discurso habitual sobre/contra los psicópatas, por diversas razones:

1. La propia palabra, "psicópata", es confusa, ya que significa "enfermo del alma", lo que también puede aplicarse a los neuróticos y psicóticos. Prefiero el término mucho más preciso de "sociópata" o "trastorno antisocial".

2. Los mensajes sobre el tema suelen referirse tácita o explícitamente al varón sociopático, lo que parece servir muy convenientemente a las políticas de género. Quizá por esta razón, la mayoría de escritos "especializados" son meramente descriptivos, no profundizan en la comprensión, génesis, tratamiento ni prevención del problema, y se limitan a aconsejar cómo identificar, protegerse y denunciar cuanto antes a los sociópatas. No son textos psicológicos, sino políticos.

3. La sociopatía se define por su falta de empatía y de sentimientos de culpa. Pero la ausencia de empatía es habitual, en distintos grados, en la mayoría de problemas neuróticos y psicóticos, debido a su narcisismo estructural. Y en cuanto a la falta de sentimientos de culpa (de superyó), esa "locura moral" que sí es exclusiva de la sociopatía, sus causas son tan patológicas, inconscientes y resultado de crianzas destructivas como las de cualquier otro trastorno psicoafectivo.

4. La persona -hombre o mujer- sociópata no sólo es la que destaca por sus conductas públicamente abusivas, desalmadas y, a veces, criminales. También podemos hallarlas, con más bajo perfil, en el secreto de muchas familias. Por ejemplo, todas esas madres, padres y otras personas que solemos llamar tóxicas, narcisistas perversas, maltratadoras, etc., son a menudo, por su falta de empatía y escrúpulos, sociopáticas. Aunque no las denominemos así.

5. Todas las peculiaridades que suelen atribuirse a los/las sociópatas (p. ej., su "predisposición" genética, que no se curan, que vuelven a reincidir, que son plenamente conscientes de lo que hacen, que no quieren cambiar, etc.) son perfectamente comunes a muchos otros trastornos. No hay nada en las sociopatías que nos permita diferenciarlas cualitativamente (salvo por su fuerte rasgo antisocial) de las demás psicopatologías.

Por todo esto, el actual discurso sobre estos temas me parece esencialmente ideológico e inútil. No sirve para comprender ni prevenir el problema. No sirve para identificar a todas las personas sociópatas, sino sólo a las que conviene. No sirve para ayudar -llegado el caso- a ninguna de ellas, pues apenas se describen posibles terapias. No sirve para aislarlas de la sociedad, salvo cuando cometen delitos... Etcétera. Por tanto, toda esta propaganda, con la excusa de "concienciar" a las potenciales víctimas, temo que sólo contribuya a alentar el victimismo de muchas de ellas (1), así como los odios de género. En realidad, cualquier persona que se considere víctima de otra -sea sociópata o no-, lo único que tiene que hacer es alejarse de ella o buscar ayuda psicológica y/o legal.

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(1) La psicoterapeuta Olga Pujadas, especializada en terapias con mujeres, afirma: "El problema con este asunto, desde mi punto de vista, es que hay muchas personas dispuestas a quejarse pero poquísimas dispuestas a trabajar. Por eso estos libros triunfan tanto (sobre todo entre mujeres) y se han convertido en un filón para sus autores, editoriales, organizadores de conferencias y cursos, etc. Pero lo que no se dice es que mientras lees prolijas descripciones sobre la "maldad" del otro (que casi nunca de la mujer), no trabajas tu problema. Y si no haces limpieza de tu inconsciente, si no analizas tu infancia, tus emociones, si no creces, si no te fortaleces, tenderás a repetir la misma historia. Porque como dijo Freud: 'No elegimos a los otros al azar. Nos encontramos con aquellos que existen ya en nuestro inconsciente' ".