Frases terriblemente estúpidas

"Te quiero porque eres mi hijo".
"Te quiero porque eres mi madre (o padre, hermano, pariente de mi misma sangre, familia, etc.)".
"Te quiero porque eres mi marido, esposa, etc.
"Te quiero porque somos compañeros, amigos, aliados, hermanos espirituales...".
Etcétera.

En todos los casos, la tontería reside en la conjunción "porque". Se argumenta el amor en base al rol del otro (parentesco, etc.), y no sobre la realidad y calidad (o no) de los lazos psicoafectivos.

Por ello, lo que real e inconscientemente decimos con estas frases es: "desearía quererte por tu papel, como socialmente se espera de mí, pero no me atrevo a decirte la verdad, o me cuesta expresarla, o ni siquiera la conozco".

Tal es la capacidad de engaño y autoengaño de los seres humanos.