Entradas

Mostrando entradas de junio, 2021

No sermonees a tu pareja

No riñas a tu pareja, ni te dejes reñir por ella. Ante cualquier conflicto, podéis protestar, quejaros, reprochar, incluso discutir acaloradamente. Pero no tenéis derecho a sermonear al otro/a, ni es digno tolerar sermones de nadie. Amonestar implica una posición de superioridad, de autoridad, de jerarquía, ¿y no es el amor de pareja una relación horizontal, democrática, de igual a igual? Una relación madura no admite amos ni criados. La diferencia entre el legítimo reproche y el prepotente sermón es la intención consciente o inconsciente. El reproche nace del dolor/enfado/queja ante alguna acción de nuestra pareja, con la que necesitamos entonces aclarar nuestros sentimientos y pensamientos, discutir, pactar, etc., para evitar en lo posible futuros choques y malentendidos. Forma parte de un esfuerzo común por mejorar la relación. La arenga nace, en cambio, de la prepotencia, el narcisismo, e

El parte meteorológico

Siempre que veo al hombre/mujer del tiempo siento una mezcla de vergüenza y miedo. ¿Qué clase de sociedad es tan absurdamente pusilánime que, para salir de casa, necesita adictivamente que alguien le advierta si lloverá o no lloverá? Basta con mirar por la ventana y, si es necesario, tomar preventivamente un paraguas. Un mundo que no puede soportar la incertidumbre de si habrá sol o no, ¿qué demonios puede soportar? Y si no soporta nada, ¿cómo evitará ser dominado por toda clase de tiránicos "protectores"?

Fanatismos de género

Como terapeuta y en relación a todos esos movimientos de "géneros", quiero manifestar que: 1. Siento un absoluto rechazo hacia todas las formas de intelectualizar, generalizar, colectivizar y politizar los sentimientos humanos. Y más aún en un mundo lleno de grupúsculos radicales enfrentados. Nada que promueva o forme parte de la división y el odio social me interesa. 2. He aprendido que casi todo lo que se defiende a gritos es falso. La apariencia de las cosas dista mucho de la realidad interior de la gente, a la que sólo se puede acceder y -entender- hablando en profundidad persona a persona. 3. El amor, miedo, odio, rechazo o indiferencia de cualquier individuo hacia otros resulta invariablemente de su biografía personal consciente y, sobre todo, inconsciente . Por ello todas las doctrinas y panfletos sobre l

La Madre de todas las mentiras

Imagen
La frase "te quiero pero te cuestiono / ignoro / descuido / agredo / domino / humillo / castigo / etc. todos los días de tu vida" no sólo es absurda y delirante sino, por eso mismo, enloquecedora para un niño. Lo confunde sin remedio y construye en su mente y su corazón un mito vacío, una mentira primigenia (el "amor de los padres"), que tardará décadas en descubrir y sobre la que desarrollará su neurosis. Quizá logre destaparla a raíz de una gran bronca familiar, una expulsión del nido, un desheredamiento, una terapia perspicaz, etc. Pero, generalmente, la gran estafa de amor no llega a detectarse. La universal simulación parental del " como si " suele ser exitosa. Por eso millones de criaturas son ciegas y adictas a la mentira (y por tanto autoengañadas y engañadoras). Por eso proliferan millones de personas insensibles, aferradas y/o obedientes a toda clase de fraudes sociales y polí

La romantización de la maternidad

La idealización es un mecanismo inconsciente de defensa, típicamente destinado a encubrir los aspectos más desagradables de la realidad. Por eso toda idealización es delatora. Como también lo es, por ejemplo, esa romantización de la maternidad por parte de la sociedad y, en especial, de algunas mujeres que exaltan sin cesar la supuesta maravilla de "ser madres", e incluso exhiben en las redes sociales, como trofeos, a sus hijos pequeños. Unos niños que, contradiciendo el entusiasmo materno, a menudo aparecen más o menos devastados. Todas las hembras mamíferas pueden parir, y también algunos peces, reptiles y otros animales vivíparos. La maternidad es un hecho biológico tan esencial aunque ordinario como respirar, comer o dormir. Así que, al margen de la íntima e intransferible experiencia psicoafectiva de algunas madres, ¿qué necesidad habría de mitificar algo tan sencillo? Tenemos a

Frases terriblemente estúpidas

"Te quiero porque eres mi hijo". "Te quiero porque eres mi madre (o padre, hermano, pariente de mi misma sangre, familia, etc.)". "Te quiero porque eres mi marido, esposa, etc. "Te quiero porque somos compañeros, amigos, aliados, hermanos espirituales...". Etcétera. En todos los casos, la tontería reside en la conjunción " porque ". Se argumenta el amor en base al rol del otro (parentesco, etc.), y no sobre la realidad y calidad (o no) de los lazos psicoafectivos . Por ello, lo que real e inconscientemente decimos con estas frases es: "desearía quererte por tu papel, como socialmente se espera de mí, pero no me atrevo a decirte la verdad, o me cuesta expresarla, o ni siquiera la conozco". Tal es la capacidad de engaño y autoengaño de los seres humanos.

Sanar

Pese a las muchas décadas de historia de la psicoterapia, creo que aún suele tenerse una imagen bastante distorsionada, irreal, de su verdadera naturaleza. ¿Puede la psicoterapia "curar" realmente a la gente? Más aún, ¿qué significa sanar? Los traumas emocionales conscientes e inconscientes que causan los síntomas neuróticos no pueden eliminarse. Quedan troquelados para siempre en el corazón de las personas, tal como ciertos daños, enfermedades y malformaciones marcan sin remedio el cuerpo. Ninguna psicoterapia puede borrar eso. Lo que sí hacen las psicoterapias es, en cambio, ayudar a los neuróticos a examinar y aceptar sus heridas, de modo que muchos de sus síntomas (que en el fondo son defensas contra ellas) dejen de ser necesarios. Y también ayudan a las personas a descubrir formas de vivir que alivien y contrapesen suficientemente sus padecimientos, de modo que su calidad de vida emocional llegue a ser, por fin, soportable. La medicina del alma es, pues, como