¿Adaptarse o someterse?

No es lo mismo adaptarnos que someternos. Mucha gente lo confunde y, desde luego, el poder suele usar lo primero como eufemismo y engaño para lograr lo segundo.

Se nos dice, por ejemplo, "adáptate a estos tiempos cambiantes, difíciles, injustos", cuando lo que realmente se nos quiere decir es "resígnate, obedece y sigue la corriente".

Pero la verdadera adaptación requiere mi libertad y participación en aquello a lo que necesito adaptarme. Es un proceso voluntario, interactivo, beneficioso para todas las partes; como cuando, p. ej., aprendo a convivir con mi pareja, desenvolverme en otro trabajo o país, etc. Pero si mis necesidades y deseos no juegan ningún papel, si sólo se espera de mí una rendición sin diálogo ni alternativas, entonces se trata de otra cosa. Es mero autoritarismo. Violencia encubierta.

A menudo la "adaptación" no es más que sometimiento.