Entradas

Cuestión de etimologías

Imagen
Psique : "Alma. Psiquismo. Conjunto de funciones y procesos psicológicos del ser humano" . ¿Por qué el cognitivo-conductismo, que desdeña la mayor parte de lo psíquico e ignora lo inconsciente, se autodenomina " Psico -logía"? ¿Por qué la medicina del cerebro, que sólo ve químicas y bioquímicas, se llama Psiqui -atría? ¿Por qué las técnicas de readaptación, fundadas en controles y pautas, se consideran " Psico -terapias"? No siempre la realidad coincide con las etimologías.

Inteligencia emocional

Imagen
La inteligencia emocional es la capacidad de experimentar nuestros propios sentimientos y  emociones, y la de acceder hasta cierto punto a nuestras dinámicas inconscientes. Es un determinante absoluto de la salud mental. Algunas personas creen por ello que debería enseñarse en las escuelas, ser promovida por los gobiernos, etc. Pero las cosas no funcionan así.  La inteligencia emocional no es algo que pueda "enseñarse" o "aprenderse", sino el fruto psicodinámico de una crianza segura basada en el respeto y el amor. Y es también, por otro lado, la consecuencia de un esfuerzo individual permanente por liberarnos de las principales mentiras personales y sociopolíticas. Se trata, en definitiva, de una actitud lúcida y sin miedo ante la vida. Por eso las sociedades humanas, basadas por definición en el temor y el engaño, jamás ampararán la inteligencia emocional.

El truco más viejo del diablo

Imagen
Una de las defensas primarias del ser humano es gritar: "¡yo no he sido!". "¡La culpa es de otro!". Etcétera. Es decir, negar la autoría del mal y proyectarla sobre terceros. El pérfido llama, en efecto, "malvadas" a sus víctimas y enemigos para que, mientras la gente se lanza a odiar a los falsos culpables, él pueda actuar solo e impune. Siempre el perverso finge que no existe. Y su invisibilidad es proporcional a su poderío.

La burla new age

Imagen
Una de las más nocivas influencias de la new age en la psicoterapia es cuando afirma, por ejemplo, que el dolor depende de mis "juicios y expectativas sobre la realidad". ¡Ah! Entonces, ¿por eso lloran los niños? ¿Por eso duelen los cuerpos abusados y las almas rotas? ¿Por eso el abandono, la humillación y la violencia destruyen al ser humano? Puede que el cognitivismo new age -como los misticismos orientales de los que proviene- sea útil en los problemas de poca monta o como filosofía de vida. Pero como "terapia" contra las graves heridas de la personalidad, derivadas todas del desamor infantil, parece una burla. Por otro lado, los "juicios y expectativas" del pensamiento, como cualquier otro síntoma, también son subproductos de la neurosis. En el curso del desarrollo y mucho antes de que la mente pueda "pensar", el corazón inconsciente puede estar ya destruido.  Así

Los ansiosos

Imagen
Hay tonterías que sobrepasan la paciencia de cualquiera, no sólo por su necedad, sino también por su involuntario peligro. Por ejemplo, leo por ahí que "los ansiosos son unos guerreros, porque nada es más aterrador que luchar con tu propia mente todos los días" . Personalmente, no veo nada elogiable en el terror, ni en la lucha forzada y permanente contra uno mismo. He conocido a infinidad de personas con ansiedades de larga duración, a veces muy incapacitantes, y todas ellas sufrían sin excepción de personalidades muy debilitadas por largos historiales de desamor/maltrato familiar, y/o por condiciones actuales extremadamente insatisfactorias u opresivas. Emocionalmente solos y sin apoyos destacables, la mayoría de estos ansiosos eran incapaces de identificar sus heridas íntimas (respecto a la familia, pareja, tipo de vida, etc.), de expresar abiertamente sus emociones asociadas (miedo, ira, tristeza, culpa, desesperación...) y, muc

¿Quién manda aquí?

He tardado muchos años en comprender la falsa dualidad capitalismo/izquierdismo. A la vista está, hoy más que nunca, que ambos son las dos caras de una misma moneda. Los dos brazos complementarios -y asombrosamente astutos- de las élites. Mientras, en efecto, el izquierdismo (también llamado progresismo o pensamiento único, entre otros eufemismos), programa las mentes de millones de personas para mantenerlas políticamente homogéneas y sumisas, el capitalismo las explota con facilidad y les vende sus infinitos -y mayoritariamente superfluos- productor y servicios. Así ambos se ayudan mutuamente y expanden su poder sobre la tierra. Un negocio perfecto. Por eso progresistas y megacapitalistas, aunque fingen "odiarse", se sientan juntos en las mismas cumbres y construyen a dúo su terrorífico Orden Mundial.

Redes sociales 3: los cementerios de la cultura

Imagen
Si los yacimientos del saber se hallan en las bibliotecas, hemerotecas, filmotecas, museos, archivos, webs y bancos de conocimiento (físicos y virtuales) de todo tipo, entonces no es difícil interpretar que las ruinas de tal conocimiento, sus pedazos rotos, erosionados y arrastrados por la sociedad y el tiempo, los cementerios de la cultura, son, entre otros, las redes sociales. Las redes sociales me parecen, en efecto, grandes vertederos donde se acumulan día y noche ingentes cantidades de frases, titulares, datos, fechas, hechos, imágenes, sapiencias, mentiras, nimiedades, contradicciones, piltrafas de información de toda índole, todo ello bien triturado y mezclado, formando colosales sumideros. No se puede confiar ni aprovechar casi nada en ellos. Su incesante ruido multicolor confunde, aturde, cansa, aburre, incluso embota el alma frente al verdadero conocimiento. Creo que el saber no se halla en los estuarios de

De victimismos y 'revictimizaciones'

Imagen
Como sabemos, es más fácil acusar a los demás que reconocer los propios errores. Por ejemplo, nos quejamos de ciertas personas narcisistas, psicopáticas, etc., en vez de admitir, además, nuestra patológica dependencia emocional de ellas o, simplemente, nuestra propia toxicidad hacia terceros. Llamamos victimismo a esta actitud tan cómoda, reprochadora e inútil. El victimismo es una forma de hipocresía y manipulación narcisista que busca obtener ciertas ventajas psicológicas (atención, control, etc.) y, últimamente, también económicas y políticas. Al victimista le gusta fingirse víctima absoluta, impotente, sin errores ni defectos. El principal de los cuales suele ser, sin embargo, su propio aferramiento consciente o inconsciente a las situaciones nocivas de las que se lamenta sin descanso, y/o sus propios abusos encubiertos en tales situaciones o contra personas inocentes (hijos, familiares, empleados, etc.). La perso

Babel

Imagen
Podemos decir o informar de cosas (datos, hechos) a otras personas, pero no podemos "comunicarles" (transferirles, hacerles sentir y entender) cualquier idea o experiencia cuyas semillas no estén ya presentes en ellas. Sencillamente no nos comprenderán. No empatizarán con nosotros. Carecen de los "receptores" adecuados para ello, que sólo se desarrollan a partir de temperamentos, neurosis y vivencias afines a las nuestras. En otras palabras, no podemos "concienciar" o convencer a nadie. Sólo podemos recordarles lo que de algún modo, consciente o inconscientemente, ya saben. Celebrar con ellos nuestra visión común. Por eso el mundo es una babel de desacuerdos. Y la "comunicación humana" es, en el fondo, un sueño.

Hombres de trapo

Imagen
Veo en Facebook incontables memes femeninos sobre lo que "ninguna mujer sana y digna debería tolerar de un hombre", etc. Pero, en justa simetría, no veo nada comparable sobre lo que ningún hombre digno y sano debería tolerar de una mujer... Es muy extraño, pues en el mundo hay tantos canallas como arpías. Y no oímos ninguna voz masculina alzarse contra ello. ¿Dónde está la lucidez, el coraje y el amor propio de los varones, infinidad de los cuales, tras ser castrados por sus propias madres, se entregan luego a la extrema dominación de sus novias y esposas? ¿Qué pasa con esos muchísimos hombres de trapo, peleles, adictos al maltrato femenino por unas migajas de sexo y pseudoamor? ¿Por qué sus humillaciones, manipulaciones y violencias -emocionales e incluso físicas- sólo merecen silencio o risa? Ojalá esos pobres diablos escapen cuanto antes de sus lastimosos armarios.