Entradas

De rábanos y terapias

Imagen
Para mí no hay más terapia que la que examina (y repara en lo posible) biografías, conflictos interpersonales, emociones contrapuestas, sentimientos invisibles, infancias desalmadas, heridas sangrantes, verdades esquivas, demonios atrapados, vacíos sin llenar... Todo lo demás (pensamientos, conductas, creencias) me parecen las hojas del rábano. Y, como sugiere el dicho, no conviene tomar el rábano por las hojas.

¿"Poliamor"?

Imagen
Si yo fuese el Amo del Mundo, querría romper todos los lazos humanos basados en el amor y la ayuda mutua, a fin de obtener átomos desamparados 100% serviles a mi voluntad. ¿Cómo haría eso? No iría, desde luego, persona por persona malmetiendo contra sus seres queridos, intrigando, engañándolas, etc., pues sería demasiado evidente, caro, lento, estúpido. Haría otras cosas mucho más eficientes. Adquiriría todos los medios de comunicación del mundo (prensa, televisión, radio, cine, internet y redes sociales) y predicaría a todas horas cierta clase de ingeniosas invenciones (p. ej., "poliamor", "agamia", "amor libre", "anarquía relacional", etc.), todas ellas fomentadoras del narcisismo, el desamor y la incapacidad de amar de la gente. Ignorando por completo la psicología profunda del amor de pareja, justificaría mis ocurrencias con toda clase de dogmas arbitrarios ("el amor es ideológico", "el amor es opresor", "e

Fantasías sexuales

Imagen
Una fantasía sexual es la representación imaginaria de una escena sexual. Cumple diversas funciones psicológicas, entre ellas incrementar la excitación masturbatoria, etc. Pero en las relaciones de pareja su significado puede ser, en mi opinión, muy diferente. Imaginemos que una persona, cuando está en plena sesión sexual con su pareja, le gusta (o necesita) contemplar escenas pornográficas en una pantalla. O a través de unas gafas de "realidad virtual". O simplemente visualizándolas en su imaginación. ¿Dónde está ubicada realmente esa persona? ¿Se sentirá su pareja incluida en la situación? ¿Con quién está de verdad excitándose el fantaseador/a? La fantasía sexual es, en este caso, claramente un velo, una lámina separadora entre lo real y lo verdaderamente estimulante . Opera, así, como un fetiche, una muleta, el síntoma de algún tipo de dificultad del sujeto, ya sea consigo mismo o con su pareja.   En las fant

La hipocresía antiautoritaria

Imagen
La mojigatería sociopolítica lleva décadas satanizando conceptos tan básicos y supuestamente "retrógrados" como autoridad, reglas, límites, obediencia, orden, poder, jerarquía, etc. Pese a la obviedad de que no sólo tales cosas son inherentes al ser humano y forman parte del mundo desde siempre -e incluso hoy han empeorado-, sino que no existen formas alternativas de organización social. Todas las sociedades, en absolutamente todos los ámbitos (familia, trabajo, sociedad, economía, religión, política) necesitan para funcionar normas, leyes, reglamentos, así como personas e instituciones ("autoridades") que las hagan cumplir bajo pena de sanciones diversas. Esto incluye desde las Constituciones de los países y las costumbres hasta las señales de tráfico. Otra cosa son, naturalmente, la corrupción y abuso (autoritarismo, injusticias, explotación, violencia...) que a menudo se dan en estas estructuras de autorida

Museo de frases estúpidas

Imagen
• Mis padres me maltratan, pero me quieren a su manera • Si no nos quieres ni perdonas, tus hijos te harán lo mismo • Si no nos quieres a nosotros, en realidad no te quieres a ti mismo • Si te enfadas conmigo, tu ira aumentará y te hará daño a ti mismo • Te quiero porque eres mi hijo (o madre, padre, pariente, pareja, etc.) • Ya me echarás de menos • Con todo lo que he hecho por ti • Me debes un respeto • Yo te di la vida • ¿Qué harías tú sin mí? • ¿Así me lo agradeces? • Lo tienes bien merecido • Eres igualito/a a... • Qué más quisieras tú que... • Nunca cambiarás • Todo es por tu bien • Tu a mí no me quieres • Siempre es culpa tuya • Me matarás a disgustos • No te atrevas a mentirme • etc., etc. ¿Quién no ha sufrido (o practica) estos engaños y manipulaciones neuróticas? Pero millones de personas lo llaman "amor".

El Secreto del Mundo

Imagen
Cuanto más exploro los maltratos de familia, menos "zen" soy y más radical me voy volviendo. Más escandaloso e intolerable me parece todo. Siento que, de algún modo, me acerco al núcleo de muchísimos problemas personales y sociales; que rozo incluso uno de los "secretos del mundo". ¿Y cuál sería este secreto? El de que, salvo excepciones (por muchas que sean), la institución familiar constituye desde siempre y en todo el mundo un gigantesco fraude . La familia es ciertamente, idealismos a parte, una dictadura. Como todas las dictaduras, puede ser más o menos dura, pero consiste por definición en el dominio de los fuertes (la familia), que tienen todo el poder, sobre los débiles (los niños), que no tienen ningún poder. Por tanto, como todo sistema autoritario, es opaco  y fácilmente proclive a toda clase de abusos (en este caso, emocionales, físicos y/o sexuales) . Los sufrimientos y estragos persona

Más allá de las ventanas

Imagen
Parece mentira que millones de personas crean sin pestañear cualquier cosa que no pueden verificar , sólo porque lo ven en sus "ventanas". Pero precisamente ésta es la baza de las ventanas: mentir a destajo no sólo aprovechando su efecto mágico-hipnótico sobre las personas, sino porque generalmente nadie va a comprobar lo que dicen. Todo sistema cerrado favorece el engaño (o incluso es creado para engañar). Por eso cualquier verdad y libertad suele encontrarse más allá de las ventanas.

El día que aprendí... lo que tenía que aprender

Uno de los casos más duros, pero también más didácticos, de mi experiencia profesional fue, hace años, el de un hombre maltratado brutalmente por su padre. En su preadolescencia discutían a menudo. El padre perdía a veces los estribos y, fuera de sí, derribaba al chaval contra el suelo y, a horcajadas sobre él, lo estrangulaba con todas sus fuerzas. El ataque era tan brutal y prolongado que el chico, aterrorizado y sin poder respirar, a veces temía angustiosamente que, hoy sí, mi padre va a matarme... Mi paciente relataba la ferocidad de aquellos ataques con un realismo detallado que me estremecía, me conmocionaba... Y mis pensamientos eran obvios: ¡aquel padre había sido un energúmeno, un delincuente, un canalla! Pero no fue aquello lo que me marcó. Lo que me marcó para siempre fue el contexto de las escenas. Pues aquel hombre me explicaba: "Tirado en el suelo, mi padre encima asfixiándome con aquellas zarpas y gritos terroríficos, veía

Los lapidados

Imagen
Deploro los difamadores de los muertos. Esos personajes que toman a figuras célebres e influyentes (artistas, escritores, científicos, políticos, etc.) y, aprovechando que no pueden defenderse y con la excusa de "entender mejor su obra" o simplemente por mercantil voyeurismo, se dedican a divulgar los trapos sucios de sus vidas privadas. Las desacreditan ante los millones de personas que las admiraron, las amaron, las imitaron, aprendieron de ellas. Algunos de estos libelos apestan a envidia, a revanchas personales, a ideológicas necesidades de destruir todo aquello más grande, bello y útil que las intenciones de sus "desmitificadores"... Una de estas víctimas lapidadas por el narcisismo ajeno fue, por ejemplo, la gran Alice Miller. Personalmente, siempre me importó un bledo la vida privada (no así la profesional) de los músicos, artistas, escritores, filósofos o psicólogos que han influido en mi vida. Y no digamos las de mis terapeutas. Nunca

La Madre Inexistente

Imagen
Hay tres películas magníficas sobre madres patológicas contra sus hijas: Sonata de otoño (Ingmar Bergman, 1978), El invitado de invierno (Alan Rickman, 1997) y Agosto (John Wells, 2013). Para mí, dado lo universal del problema, son películas sobre el mito de la "Madre" y, por extensión, de la "Familia". Por supuesto que hay también familias positivas, etc. Pero todas las teorías de la Neurosis, del Trauma y del Análisis Psicodinámico surgen precisamente de esas llamadas familias "tóxicas", dominadas por una pseudomadre egocéntrica, tiránica o inepta, simbiotizada con un pseudopadre similar, o ausente. En el caso de las pseudomadres, millones de ellas no son, en efecto, sino mujeres completamente vacías y parasitarias de sus hijos, a los que, "a cambio" de una crianza infantil extremadamente precaria y traumática, se aferran para siempre para sobrevivir, exigiendo lealtad perpetua. Jamás tuvieron a sus hijos por